
Queridos amigos:
Os escribo esta carta
desde la habitaciónde un hospital.
Llevo una bata blanca
y mi nariz roja está fatal.
Me han puesto un termóme
tropara tomarme la temperatura.
¡Suerte que lo hizo
una enfermera de gran altura!
Me he pintado una lágrimaen la mejilla;
mientras miro triste un cuadro
de flores amarillas.
El doctor me riñó
ayer por la mañana;
no quería quitarme mis zapatones
ni guardar cama.
Si os acordáis de mí,
amigos míos,
traedme un globo rosa,
unos palillos,y también un lazo grande;
construiré un castillode los de cuento
y cantaré un ariaa voz en cuello.
Queridos amigos,
aquí el tiempo es muy largo;
veo deshilacharse las nubes
y del sol entrar los rayos.
Ahora os dejo,es la hora de la siesta;
voy a soñarcon faquires,
con mariposas y estrellas.
Amigos todos,
sólo os digo: hasta pronto;
a mi regreso, os prometo celebrarlo con
una vuelta al mundo en globo.



